lunes, 22 de septiembre de 2008

Cultura, la tuya



Te veo, me veo. Veo a ellos, a ellas, nos vemos. Estamos aquí, o allí, o allá. Es indiferente, estamos en cualquier y todos los lugares. De pronto, Dios, no reconozco nada más. Se va lejos, distante, sabe se allá para qué lugar.

Una vida, una Historia, una ciudad. ¿Cuántos ojos pueden contemplar una misma imagen? ¿Cuántas mentes pueden imaginar una misma idea? Y, al hacerlo, qué universos de “filtros”: sur, norte, blanco, negro, rico, pobre. Humano.

Estar en una nueva ciudad, otro país es se ver en todo, se sentir “igual”. Sin embargo, es también no estar en nada y vivir lo diferente. Y, ir aprendiendo y enseñando que riquezas y miserias, amores y dores, sueños y desesperos no “nacieron” con nacionalidades.

No hay comentarios: